La peste de turno
Dante sigue con su testeo de pestes típicas suecas. El martes pasado, cuando lo fui a buscar al jardin, me dicen que el pitufo tiene un ojo inflamado. Lo voy a despertar (porque aun seguía durmiendo la siesta) y veo que tiene tanto pus en el ojo que seguramente no lo va a poder abrir. Dicho y hecho, no pudo abrir el ojito y se puso a llorar del susto.
Hoy tiene los dos ojos inflamados, acompañados de un resfrío, cosa que ya me habían advertido que pasaría. Como la causa es un virus (muy contagioso y común en las guarderías), me dijeron que lo lave con agua nomás. Que para los virus no hay nada. Paciencia hasta que se le vaya.
Pero yo lo veo tan molesto, pobrecito… sigue de buen ánimo y jugando como de costumbre, pero cualquier cosita lo hace llorar. También quiere que esté con él todo el tiempo, y la mitad de las actividades tienen que ser a upa mío (lo cual me está destrozando la espalda). La producción de pus y moco es absurda, y Dante a esta altura está tan cansado que se enoja cada vez que lo tengo que limpiar.
En la farmacia solo veo medicamentos para inflamaciones causadas por alergias o bacterias (para el segundo caso se necesita receta). En BVC (barnvårdcentralen = la clinica para niños), como siempre, atiende una contestadora automática. Lo mas seguro es que la inflamación se vaya antes de que logremos comunicarnos con un ser humano.
En el jardín habían tres niños más con lo mismo y yo hace dos días que no me toco los ojos, por las dudas.
ACTUALIZACIÓN, dos días después:
Al final nos logramos comunicar con un humano, que por supuesto nos dijo que… ESPEREMOS. Que es normal que la inflamación se vaya en una semana. Que, bla bla bla.
Y entonces esperamos, pero Dante siguió empeorando y estuvo 2 días con fiebre constante y los ojos todos asquerosos y pegoteados, así que hoy nos fuimos a la sala de urgencias del hospital principal (la única que te atiende sin pedir autorización por teléfono primero). El niño tenía 39.2 de fiebre (y nosotros que decíamos que se sentía más fresco) y así de repente la infección resultó ser obvia. Yo lo había dicho un par de días antes pero… no soy médica.
Le pincharon un dedo para ver si la infección no se había extendido y le recetaron un antibiótico en gotas. Por supuesto que tenemos que seguir con el sagrado paracetamol, que se lo damos violentamente en forma de supositorio, porque se niega a probar alguno de los 3 jarabes que le compramos. Es más, hoy no quiso comer nada. Creo que en total logramos darle 250 ml de fórmula y un poquitin de agua. Eso en todo el día.
Ahora es casi medianoche y el pitufo por fin está durmiendo. En un ratito le vamos a poner las gotas, así dormido, porque de otra forma es imposible. Esperemos que se mejore pronto!!!
Nos espera una semana movida. Dante seguramente no va a poder ir al jardín por unos días más. El martes nos entregan las llaves del otro apartamento y el viernes el peque tiene el control de los 18 meses (un poco adelantado) + vacuna.


















