La vuelta
Bueno. Ahora si. Hemos llegado!
Nos llevó un tiempo instalarnos debido a un pequeño inconveniente: perdimos las llaves que habíamos llevado con nosotros a Mdeo! Si, si… sin comentarios. Hacía mucho frío cuando llegamos, así que, sin sacar a Dante del taxi, nos fuimos derecho a un hotel.
De noche, despues de instalarnos en el hotel y hacer algunas compras en un supermercado, Tomas fue a “pescar” la copia de las llaves que el australiano y la sueca habían tirado por la ranura de la puerta, ayudado de una regla metálica, cuerda e imanes. Con la llave en nuestro poder, dormimos los 3 cómodamente en nuestra habitación, y por la mañana desayunamos tranquilos y en abundancia antes de partir rumbo a casa.
Clima: Salimos de Montevideo con 35 grados y llegamos a Stockholm con -6. La diferencia se notó y mucho, sobre todo porque ni siquiera teníamos ropa de invierno. Consecuencia: Dante y yo nos resfriamos. Se supone que en el sur (MUY en el sur) de Suecia la primavera acaba de empezar. Acá también prometen primavera pronto, pero mientras tanto la temperatura de noche está llegando a los 12 grados bajo cero.
NIEVE. Hay mucha nieve. Más de la que he visto en estos 5 años que llevo acá. Si no fuera porque tengo que salir de apuro a comprar ropa de invierno para Dante (para usar unos días nomás) diría que estoy contenta de haber vuelto antes de que se fuera la nieve. No me canso de ver el paisaje blanco.
El vuelo: todo en orden y sin grandes inconvenientes. Solo 2 quejas: entregamos el cochecito de Dante en la puerta del primer avión, con la promesa de que lo íbamos a tener de vuelta en los aeropuertos de Sao Paulo y Amsterdam, pero gracias a un error de la que despachó el equipaje en Montevideo, no volvimos a ver el coche hasta llegar a Stockholm. No fue tan terrible, pero hubiera sido más cómodo tener a Dante ahi mientras dormía. La otra queja (solo mía) es la comida en KLM. No me gustó nada de lo que me ofrecieron (cena + desayuno + snack) así que pasé un poco de hambre. Definitivamente la comida típica holandesa no es para mí :-P
Dante se portó bastante bien. Durmió bastante y los únicos berrinches que armó fueron cuando le pusimos el cinturon de seguridad al despegar y aterrizar. Definitivamente NO le gusta estar atado!
El aplauso, en este post, se lo lleva el nuevo aeropuerto de carrasco. Impresionante! Modesto, con sus 4 mangas, pero de una calidad igual a la de los mejores aeropuertos que he visto. Nada que ver con el galpón al que llegamos cuando aun funcionaba el aeropuerto viejo, en Diciembre.
Y esto es todo por ahora. Por suerte el apartamento estaba más limpio que nunca, así que ahora nos estamos dedicando a desempacar y lavar ropa. Dejo fotitos del viaje. Después pongo estas y otras fotos más grandes en flickr.
Fachada del 2do piso del aeropuerto

Sala de espera junto a la puerta de embarque

El avión que nos llevó a Sao Paulo

A punto de cruzar el océano. El hermoso cielo, por encima de las nubes

Y llegando a Stockholm (voy a hacer una fiesta el día que logre volar sobre esta ciudad con cielo despejado :-P )












