Día agitado
Qué día!
Temprano en la mañana fuimos a darle la BCG al peque. Se la dio la misma naba con la que tuvimos el control de los 6 meses. Un desastre otra vez. Dante se largó a llorar mientras la mujer daba un discurso demasiado largo y serio sobre cómo teníamos que agarrar a Dante para que no se moviera, que la técnica era muy importante y no sé que otras boludeces. Pobre Dante se ligó más de un pinchazo porque “no estaba lo suficientemente quieto”.
A la vuelta nos pusimos a lavar ropa y a esperar que llegara el cochecito que encargamos desde UK el jueves pasado. Esperamos y esperamos hasta que a Tomas se le dió por chequear el status del envío en la página sueca de DHL (en la página británica decía desde temprano en la mañana que estába en viaje para la entrega) y vemos que decía que habian venido a las 13:30 y no habían encontrado a nadie. Qué bronca! No sé si es que vinieron y no encontraron nuestro apartamento (y no se molestaron en llamarnos por teléfono) o si directamente no vinieron. Vaya uno a saber. La cuestión es que tuvimos que coordinar otro día para la entrega porque, ellos insisten, no había nadie en casa…
A las 15 me fui a hacer el PAP, volví, cenamos y después nos fuimos a hacer un mini-surtido al supermercado y también a comprarle un gorro a Dante porque la cabezota sigue creciendo exponencialmente y ningun gorro le dura mucho :-)
Con tantas vueltas y preparativos para el viaje de Tomas, las numerosas siestas de Dante se desfasaron, o desaparecieron, lo cual implicó que el niño estuviera cansado, de mal humor y pasado de rosca, y se negara a dormir hasta las 10 (en un día ideal lo acostamos a las 8 – 8:30). Así que recién ahora me puedo sentar, y en unos pocos minutos ya me voy a dormir.
Esperemos que Dante tenga una noche buena. Esta última semana tuvimos 2 o 3 días en los que durmió TODA la noche. Increíble. En realidad se despertó 1 o 2 veces al ratito de acostarlo, como siempre, pero después no volvió a joder. También tuvimos unos días en los que durmió hasta las 7 (se siguió despertando a las 5.30 pero lo pudimos volver a dormir). Veremos cómo sigue. Hemos tenido noches muy malas también. Cada noche es distinta. Yo igual me despierto mil veces cada vez que da patadas y manotazos al aire o a los barrotes de la cuna, o cuando llorizquea 2 segundos mientras gira y se reacomoda sin siquiera abrir los ojos. Quisiera poder ignorar esas cosas y dormir mejor, pero no puedo. Maldito sexto sentido maternal.
Bueh… se me cierran los ojos :-( La próxima pongo alguna fotito.
Dos semanas sola con Dante. Qué horror…





